Aliento de humo
Imaginario,
discordio desmesurado,
de una cabeza llena de telarañas
donde los pensamientos caen atrapados
Moscas
en inútil batalla
contra la corrupción de las memorias;
Aliento de menta,
violencia azul,
o blanca como los pergaminos
escritos de mentiras vacías
como tazas de café sin leche
y palabras sin sonido;
Aliento de café,
azucar y miel,
en tu espina dorsal
elástica
hecha de arena y plata
que ha sido derretida
mil veces y una
más de lo necesario.
Ojos ciegos,
Ojos cerrados,
Ojos abrumados por lágrimas y cansancio
que sueltan sangre a correr por la cara
Con mirada verde, gris, marrón,
Vamos a no hablar del azul,
Sordomudo
Incordio
desconsideración humana,
Ojos desenfocados
Te miran.
Manos frías,
buscan calor
como serpientes,
buscan manos largas,
ojos y gargantas,
Manos que se calientan
Con desesperación
dan tamboreos pequeños
con los dedos,
aleteos sin coger vuelo
en la mesa plana
y fría;
Tienen frío
los halcones blancos
con uñas perfectas
y agudas;
Hay un anillo de oro
en el dedo equivocado,
Hay una mancha de tinta
que crece
se hincha
Y deletrea nombres
y conceptos
Recuerda esto . . .
Veo venas,
un mapa al cráneo
en el pecho,
un insulto
pero rastros de vida
entre líneas profetas
y huesos menores
y flexibles.
Te toca una superficie
imperfecta.